Antenoche con la J. salimos. Al entrar al lugar nos topamos con dos chicas que nos invitaron a compartir la mesa porque no había más. Eran unas menores de edad, pero muy profesionales en lo suyo, que era carretear sin ni uno a costa de los hombres, porque nos decían “ellos piensan con esto (apuntando a la zona genital) y nosotras con esto (apuntando a la cabeza)”.
Estaba un chico que creo que me podría haber gustado, de vista me gustó. Cuando nos tocó hablar estuvo bien. Pero creo que por la compañía y el tono de la introducción que tuvimos ya lo arruiné. Mal. Creo que me lo ahuyentaron las muchachas. Creo que no fue ni el momento ni el lugar para conocer a un chico como ese. Lástima, para otra vez será.