Él me dijo: “Ya pronto nos veremos”.
No me pude ir a la playa y llueve copiosamente. Quería decir “copiosamente” desde la última lluvia cuando me anduve mojando por las puentealturas. Si no fuera porque anunciaron lluvia copiosa no me habría enterado de que pronto nos veríamos. No puedo negar que me entusiasma la idea.
No lo había estado esperando porque la ausencia en estado de espera quizás me habría impedido realizar tantas actividades. Ahora sí lo espero pues ya pronto nos veremos. Nos vemos. Él viene de las altiplanuras.